Sentada frente a ti... te observo, te analizo, te estudio... Y no comprendo como llegaste a este punto y porque...
Sentado en esa silla vieja y dura con los brazos apoyados sin apoyar en la mesa frágil, con un vaso lleno frente a ti...
Con la mirada triste y perdida en el tiempo, como si no estuvieras en aquel lugar...
El cuerpo cansado y desgastado por la edad, no puede parar... Hablas sin hablar, enfadado hasta rabiar...
Te consumes poco a poco a causa de la maldad. Pidiendo al pasado que vuelva para no cambiar...
Te observo y sigo sin comprender, a pesar de conocerte bien...
Tantos caminos que podías andar y siempre escogías mal... Tirando piedras para tropezar... Sin escuchar a los que te quieren ayudar...
Cada vez te alejas mas y mas... dejandonos a todos atrás...
Ya no puedes pensar en nadie mas... te aislas en tu propia soledad, llorando sin llorar...
